
Puede que muchos ya lo supiérais, pero como se puede apreciar, desde que la web oficial de FINAL FANTASY XIV fuera lanzada hace unos días, en la sección de información sobre el juego se desveló que Nobuo Uematsu, el hombre detrás de las músicas de los FINAL FANTASY I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX y X, con algunas intervenciones en el XI y XII, ha vuelto para la décimocuarta entrega para deleitarnos con un panorama auditivo más "FINAL FANTASY" que nunca.
Nobuo Uematsu se ha caracterizado por componer melodías sencillistas, efectivas y emotivas. Con un carácter especial y con gustos que han persistido a lo largo del tiempo, como su amor por la guitarra clásica como acompañamiento.
Su sabor es, en algunos puntos, comparable a John Williams - Indiana Jones, Star Wars, etc -, es por ello que el japonés es considerado la versión "videojueguil" del estadounidense, ya que ambos componen bandas sonoras de tinte romántico, con influencias wagnerianas y de otros de finales del siglo XIX y principios del XX.
La vuelta de este compositor, casi 8 años después, es para el fan de la saga una buena notícia, la confirmación de que SQUARE ENIX quiere de la décimocuarta maravilla un conjunto con sabor genuíno. Sólo hay que ver que no sólo vuelve el músico, sino un productor de la vieja escuela, Hiromichi Tanaka.
Otro punto "curioso" es que el director de arte es Akihiko Yoshida, el hombre detrás de lo visual en Vagrant Story y FINAL FANTASY XII. Dicho de otra forma: este nuevo MMORPG respira "aire" de Ivalice. Un ambiente algo occidentalizado, personajes perceptiblemente menos "manga", pero sin renunciar al color y con un detallismo inherente fuera de lo normal.

En definitiva: FINAL FANTASY XIV es una nueva apuesta pero, en parte, es "un volver", un retorno a los cauces de la saga, la confirmación de que SQUARE ENIX parece haber aprendido de los errores y está en la línea de culminar un juego que combine lo mejor de dos mundos aparentemente reñidos entre ellos: el "offline" y "online".
El arte y la inmersión parecen esta vez no ser un impedimento en un MMORPG, quizás por primera vez.