Square Enix parece que ha despertado de un cierto letargo. O, quizás, de un apagón informativo.

Desde el Tokio Game Show 2009 que no sabíamos mucho sobre la perla (FINAL FANTASY XIV) de los nipones y, ahora, en pocos días, hemos recibido una pequeña ráfaga de nuevas imágenes del juego.

Lo que está claro es que el conglomerado del rol japonés no está dispuesto a arrodillarse ante el imperio de Blizzard con World of Warcraft, que ha sometido el mercado, hasta el punto que lo que no es el susodicho título, es poca cosa (ahora un millón de suscriptories es poco, cuando "WoW" tiene más de 8 millones).

Yoichi Wada, flamante presidente de la "ese" y la "e", afirmó recientemente que FINAL FANTASY XIV plantará cara a World of Warcraft en todos los aspectos, incluída la batalla por la cuota de mercado.

"Final Fantasy" es una franquícia de irrefutable longevidad (20 años) y un nombre de gran peso publicitario. Incluso los no videojugadores han escuchado las dos palabras mágicas. Todo el mundo sabe, como mínimo, que la saga es famosa, seguida por muchos aficionados a los videojuegos y, que, aún sabiendo que no se visualiza como una afición similar a la que se podría tener por "Star Wars" (cuestión de prejuicios con el sector), supone todo un universo.

Con más de 100 millones de unidades de la saga vendidas, Square Enix esta vez no debería tener excusas para conseguir una buena "tajada" del pastel y, si cabe, plantar cara a World of Warcraft, ya que, comercialmente, tiene más tirón que la saga "Warcraft" (pese a quien le pese), porque hay más juegos relacionados con la saga que nos ocupa en los hogares de todo el mundo y, por lo tanto, más clientes potenciales.

La cuestión que se nos presenta es la de siempre: calidad o cantidad. Si quieres acontentar a una mayoría, la opción es la cantidad. El juego no puede ser muy excéntrico, preparado para los gurús de la saga. Sin embargo, si el capítulo debe acontentar a los aficionados, evidentemente no recibirá una aceptación suficiente que acerque la segunda experiencia online a millones, no a cientos de miles.

Probablemente Square Enix deba tomar un camino similar al que tomó con FINAL FANTASY XII: un giro jugable sin perder un "feeling" conocido por todos.

FINAL FANTASY XIV debe ser para el jugador ocasional, tal y como lo ha prometido su desarrolladora y, además, fiel al estilo que define un FINAL FANTASY, una continuación a la altura de FINAL FANTASY XI y un salto en el género de los MMORPG.

Desde luego, viendo las capturas y la información que tenemos disponible en este momento, vemos que el juego apunta maneras. Parece muy cinemático, amigable, con argumento, tecnológicamente a la altura, jugabilidad renovada (que no innovadora) y un nombre comercialmente muy potente.

Veremos, después de las pruebas "beta" que se avecinan, si tanta palabra se cumple en hechos y estamos ante el FINAL FANTASY que sabe combinar lo online con lo offline en un solo producto, acontentando a los afines a los dos mundos.